jueves, 16 de julio de 2015

EN LA CUEVA, BAR FRASQUITO.

El Bar Frasquito se encuentra en una de las localidades más bellas de Andalucía: Setenil de las Bodegas. En la calle Cuevas del Sol 75. En el interior hay un salón con varias mesas, la zona de la barra está separada y es muy chica. Fuera hay muchos veladores, con servicio de camarero. 



Lo primero debo señalar del local, es que es una cueva. Está horadado en la montaña y la propia roca hace de cornisa. Además, el río está al lado. Todo esto hace que comer aquí sea casi mágico. 

De los cuatro locales de restauración que están en el mismo tramo de la calle, el Bar Frasquito era el que estaba lleno de setenileños. Eso ya te indica que no vas errado. También es cierto, que era la segunda vez que iba a este pueblo, y ya tuve una buena experiencia en este bar. Así que me dispuse a probar de nuevo. 

Comida: Éramos un grupo de siete personas, pedimos lo siguiente: Media ensalada mixta, una ración de presa, una tapa de salpicón de marisco y una tapa de berenjenas con queso de cabra. 

                

También pedimos cinco catetos, que consiste en un montadito algo más grande que lo habitual, con lomo, jamón y queso viejo de oveja. Estaba muy, pero que muy sabroso.



En primer lugar (aunque lo haya dejado para el final) nos tomamos una MASITA de salchichón cada uno. De los alimentos más sabrosos que me he comido nunca, de hecho, la probé tres años antes y seguía acordándome perfectamente de su sabor. Es como la prueba de la matanza, pero del salchichón, también la hay de morcilla y de chorizo, pero son mucho más fuertes. Parece una hamburguesa pequeñita, pero de sabor es enorme. 




Servicio: Magnífico, rápido y amable y el entorno inigualable.

Precio: No lo pongo, porque no os lo creeríais, excepcional. Tenéis que ir para comprobarlo.

¿Volveré?, pues es probable, no las veces que me gustaría, pero estoy convencido que no hay dos sin tres. Y mucho menos si hay una masita de salchichón como premio. 

Buon Appetito.

miércoles, 8 de julio de 2015

ARTE Y SABOR, PERO ARTE Y SABOR DE VERDAD

Como sabéis llevo un poco atrasadas las reseñas, hace unos tres meses que visité Arte y Sabor. Llevaba mucho tiempo queriendo ir, pero entre unas cosas y otras nunca era el momento, hasta que llegó. Este restaurante vegano, aunque no únicamente vegano, se encuentra ubicado en plena Alameda de Hércules, en Sevilla capital. 



El local es muy, pero que muy estrecho y alargado. Tiene una decoración muy agradable, con varias mesas en el interior. Hubo un detalle que me llamó mucho la atención. Un olor a incienso muy penetrante, pero en absoluto pesado. Le daba un al interior un toque muy especial. Por el lugar donde está situado, os recomiendo que intentéis agenciaros una mesa en la terraza exterior. 

Una de las características de este local es que en la carta tienen una gran variedad de platos veganos y vegetarianos. Aunque también sirven carne y pescado. Esto supone una ventaja, puedes ir con cualquiera, que nadie se va a sentir excluido. 



Comida: Pedimos por este orden: Media ensalada de gorgonzola y champiñones, muy buen servida y sabrosa. Seguimos con tempura de verduras con salsa romescu, perfectamente hecha. 

                                                         
Para finalizar unas popietas de solomillo, rellenas de manzana. Fue lo que menos me llamó la atención, pero no porque no estuviesen buenas. Es que lo anterior estaba tan rico, que le quitó algo de protagonismo. 



Servicio: Muy rápido y amable. Además, te describen perfectamente toda la carta y eso ayuda a la hora de elegir la comanda. Un aspecto que me apasiona de este sitio es la cerámica que utilizan. Aunque algunos elementos estén un poco "cascadillos", son tan bonitos que hacen que la comida te sepa aún mejor. 

Precio: Otro punto a favor. Así que ya estoy tardando en volver. Me queda mucha carta por probar y disfrutar. 

Buon Appetito.

lunes, 6 de julio de 2015

DeÓ, OTRO OASIS EN LOS REMEDIOS


DeÓ es sin dudas, una recomendación segura al 100%. Todos debéis ir, la propuesta es excepcional. He intentado ir hasta en cuatro ocasiones, pero por motivos personales diversos, al final no podía ir. Parecía que estaba gafado. Está ubicado en el barrio de Los Remedios, en el que poco a poco se va abriendo hueco un nuevo estilo a la hora de comer.




La decoración es muy agradable, la música ambiente es la adecuada. Sin ir más lejos hemos comido con la BSO de Amélie, esos son los detalles que se agradecen. Las mesas están bien situadas y con el espacio necesario para no sentirte agobiado. Hay varias pizarras en las que te informan de los vinos y las tapas que puedes tomar. 

Comida: La carta es variada, es de las que consiguen que tus papilas gustativas se vuelvan locas. Te apetece probar todo. Por cierto, dejaros aconsejar por el servicio, merece la pena hacerlo. Nuestro menú consistió en un par de anchoas, unos puerros gratinados, unas ortiguillas y para terminar un tataki de atún. 



Las anchoas eran anchoas de verdad, para el que las haya probado sabrá a lo que me refiero. Las sirven sobre un pan crujiente de algas verdes y mahonesa de wasabi, que apenas se notaba. Los puerros fue lo que menos me gustó, sobre todo porque se enfriaron muy rápidamente, esto de hacer fotos y tomar notas es lo que tiene. No puedo echarle la culpa al local, en parte también es mía. 






Las ortiguillas te las sirven con brotes y mahonesa de wasabi que en esta ocasión si se notaba. Estaba buena, pero apenas pica, la han suavizado. Eso sí, las ortiguillas estaban perfectamente cocinadas, perfectamente. Lo mejor ha llegado al final. El tataki de atún estaba en su punto. Va acompañado con un salteado de verduras, que tenían piparras, fantásticas, hacía tiempo que no las comía. De hecho en Sevilla, no las había comido en ningún sitio. Pero lo mejor del plato estaba en una emulsión a base de huevas de caballa, que estaba para morirse. 

 



Servicio: es maravilloso, tanto Juanjo, el jefe de cocina, como el resto, se desviven por los comensales. La atención es perfecta, te recomiendan de manera certera, te explican lo que te sirven con todo lujo de detalles. Además, de ser rápidos y profesionales. 

Precio: Ajustado a lo qué y cómo te sirven.



No definiría a DeÓ como un gastrobar, quizás es un restaurante que te sirve tapas. Por cierto, supongo que no será una exclusiva, pero están preparando la inauguración de su segundo local, no daré más datos, pero la idea de negocio que nos han contado, promete y mucho. Volveré, tengo claro que volveré. 



Buon Appetito.

martes, 30 de junio de 2015

VORAZ SIN LÍMITE.

Han pasado unos meses desde que fui, aún así me aventuraré a hacer la reseña. Entre unas cosas y otras la he ido posponiendo. Ir a Voraz es una apuesta segura, sabiendo quién está detrás del proyecto. 




Para esta nueva aventura se ve que han concursado para obtener la licencia municipal de uno de los dos kioscos que hay en el Parque de los Príncipes. Le han dado un buen remozado al local, lo han adaptado a un tipo de público más exigente y han conseguido darle una nota de elegancia.



El interior sigue siendo pequeñito, donde radica el punto fuerte es en la terraza con un buen número de mesas. Así como varios veladores de pie para poder tapear, o tomar algo mientras se espera una mesa. Quiero destacar la barbacoa/brasa que tienen en una parte del patio, el aroma que desprende a madera de sarmiento (creo) crea un ambiente magnífico. Mención especial a la música, para mí es un aspecto más de la comida y en Voraz te amenizan la comida a ritmo de jazz y bossa nova, no se puede pedir más. 



Sí recuerdo que hay que reservar con antelación, no sé como estará ahora, pero hace tres meses, había mucha demanda de mesas. Claro que siempre es recomendable hacerlo. 



Comida: nos pedimos una tapa de ensaladilla rosa para comenzar, el detalle de la mayonesa con palo cortado es sencillamente sublime. Continuamos con dos steamed bun, que no estaban nada, nada mal, con una salsa barbacoa con piri-piri fabulosa.




Terminamos con unos dados de corvina a la sal y unas mollejas de cordero con tirabeques, ay los tirabeques, qué maravilla.
















Servicio: Fabuloso, atento, amable y diligente a partes iguales. 

Precio: Me pareció un pelín alto, ojo, para la calidad del producto y la propuesta que te ofrecen, no está nada mal. Pero hay otros sitios en nuestra ciudad que con unas características similares y con un precio algo más ajustado.


Como única pega debo decir, que algunas zonas del interior no estaban del todo bien rematadas en la reforma, una pena.


Buon Appetito.

jueves, 25 de junio de 2015

PEZ TOMILLO, PEZ DELICIOSO

En primer lugar, debo pediros disculpas por haber estado más de tres meses sin publicar nada. Qué os voy a contar, el trabajo, la vida, etc...Me comprometo a colgar un par de reseñas a la semana. Ojalá sea capaz. Escrito esto, comenzamos.


¡Wow!, sí, el Equipo MpuntoR lo ha vuelto a conseguir. Tienen varios locales en Sevilla y este en Málaga. Por cierto, es uno de los locales de moda de la capital costasoleña, hay una cola enorme, de hecho, así que si os apetece ir, es recomendable reservar con cierta antelación.


En Pez Tomillo consiguen aparte de darte muy bien de comer, que tengas una experiencia maravillosa. Aunque, ¿no se trata de eso?, de que comer se convierta en una experiencia. Pues aquí lo consiguen. 







No sé que sería con anterioridad el local, pero la atmósfera que los arquitectos/interioristas de Donaire han creado es magnífica. Los ambientes son los siguientes: Una terraza que estaba cerrada, pero que en verano va a estar repleta. Una salón interior y una terraza techada, ambos muy extensos. La decoración es muy similar al resto de locales del grupo, original y algo vintage. 









Comida: Sé que estáis deseando que os diga qué tal se come. Pues como no podía ser de otra manera, fantásticamente bien. Como fuimos a cenar, pedimos unos puerros gratinados con salsa bearnesa:





Seguimos con el carbón de bacalao y para terminar, un San Jacobo de buey. Todo preparado con mucho mimo, con una presentación inmejorable y sobre todo un sabor maravilloso.               
               

                                 

Servicio tiene un nivel de profesionalidad a la altura de un restaurante con estrella Michelin. La cocina no tiene que envidiarle a nadie. En la carta hay platos similares e incluso idénticos a los del resto del grupo. 

Precio: Esta es una de las mejores partes. Está más que ajustado, teniendo en cuenta la calidad,  la profesionalidad y la experiencia.  

Sí, volveré, no sé cuando, pero volveré. 


Buon Appetito.

miércoles, 18 de marzo de 2015

CASA MORENO, EL BAR PERFECTO.

Casa Moreno es una tienda de coloniales. De hecho, en el primer tramo del local se venden productos de todo tipo, sobre todo latas de gran calidad, legumbres, chacinas y quesos. Pero (y ahí radica el encanto) la segunda parte es una tasca con muchísimo sabor, eso sí, muy chica, por lo que puede que te cueste conseguir un trocito de barra. La clientela se divide entre parroquianos del barrio y trabajadores de la zona. Está ubicado en Sevilla, Calle Gamazo Nº 7, en pleno centro.



Comida: hay poca variedad, no hay cocina, pero puedes tomar embutidos (recomendable la cecina: TREMENDA). Existe la posibilidad de que te calienten las latas que tú elijas, o bien tomar uno de los fabulosos montaditos, uno de los mejores el de chorizo picante con queso roquefort. Para llorar.



Servicio: Os atenderán un par de camareros (hombre y mujer), son muy agradables y atentos, pero a la vez son muy serios, como buenos taberneros, correctos, amigables, pero no "graciosillos".

Recomendaciones: Al medio día puedes encontrar problemas de espacio, pero es parte de la gracia. Así que a ir temprano.

Precio: No es especialmente barato. Claro que los productos son de mucha calidad. Tres tapas y un par de bebidas se te van a los 12 euros y con tres tapas no has comido, pero sales satisfecho. Aunque merece la pena ir sólo por ver el local, el ambiente y sobre todo por las sardinas ahumadas.

Buon Appetito.

domingo, 8 de marzo de 2015

BODEGA EL CHISPA, ¿UNOS RIÑONES?



Como su nombre indica era una bodega que han rehabilitado para uso hostelero, pero conservando todo el ambiente de su antigua actividad. Ubicado en el centro del pueblo, dispone de un mini parking dentro, pero para cuatro o cinco coches. Suele haber mucha más gente los fines de semana, además, son muy demandados a la hora de celebrar eventos, razón por la cual podéis ir y encontraros sin una mesa libre.





Comida: Preferible comer carne, aunque también disponen de guisos. Recomendable los riñones de cordero lechal y la carrillada, pero cualquier carne que os pongan será de calidad. Tienen una especialidad (no me acuerdo del nombre) consistente en huevos, patatas y cebollas fritas que están para chuparse los dedos. Los platos son consistentes, razón por la que recomendable pedir un principal y si acaso media ración de algo para compartir.






Bebidas: Carta de vinos sobria, sin ningún aspaviento, lo normal y gracias. Eso sí, la cerveza tiene mucha fama por como la tiran y por las jarritas de vidrio pequeñas en las que la sirven.



Servicio: Es correcto, agradable y muy diligente.



Recomendación: Los fines de semana se llena, así que llegar temprano ayudará a conseguir una mesa.






Precio: Entre 15-20 euros aproximadamente.


Buon Appetito.